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Información es poder: El escándalo de los Petroaudios
Oct 21st, 2009 by ocorzo

Orlando Corzo C.

 
El escándalo de los Petroaudios en el Perú es un hecho que nos permite comprender el verdadero sentido de la frase tan usada en nuestra profesión: “información es poder”.
 
El empleo de información privilegiada obtenida con ilícitos empuja las ambiciones por poder político y poder económico; políticos y empresarios en búsqueda de ventajas competitivas configuran un escenario de concentración del poder que bien podría suscribir la famosa frase atribuida a Lenin y empleada también por Abimael Guzmán: “salvo el poder todo es ilusión”.
El periodista de investigación Gustavo Gorriti recibió el encargo de la editorial Planeta para investigar y publicar sobre el tema y sus aristas tan poco conocidas. El trabajo consiste en publicar una serie de entregas de la investigación sobre el escándalo que da título al libro: Petroaudios

El libro se publicó en agosto del 2009.
 
Espías de información
El escándalo consiste en el destape de negociaciones encubiertas que sugieren corrupción para la adjudicación de lotes petroleros. El destape se da en base a la difusión de audios obtenidos por espías que interceptan conversaciones telefónicas y comunicaciones vía correo electrónico.
 
Gorriti deja en claro en las primeras líneas del libro que, desde la perspectiva del espía, el valor de la información es proporcional al número de sus poseedores. Mientras mayor valor se cree posea la información éste valor es asignado por una escasa oferta a una reducida clientela. Por el contrario, si todos poseen dicha información su valor de venta es reducido a cero.
 
El espionaje político al que nos habíamos acostumbrado durante la dictadura fujimorista muta del control de un Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) que centralizaba y autorizaba espionajes, a un escenario de espías sueltos en plaza buscando clientes para la información privilegiada obtenida por medios ilícitos. El mercado tenía, según Gorriti, el legado quizá involuntario de Montesinos: la puesta en valor de la intimidad vulnerada.
 
La electrónica posibilitó la presencia invisible y la asistencia a transacciones íntimas o confidenciales cuya revelación perjudicaría a sus protagonistas. Esa información aplicada a lo empresarial y lo político, podía llegar a tener gran poder y consecuentemente gran valor ( p. 19)
 
Mermeleros
La jerga, a veces, tiene la función de sintetizar una connotación que podría requerir mucho espacio de explicación.
En términos de jerga periodística, un mermelero es aquel que acepta sobornos para adecuar su accionar por encargo y en función de los intereses de quien le paga.
Gorriti plantea en el libro Petroaudios una nueva categoría de profesional al que denomina “híbrido”, que no es el mermelero descarado, sino aquel que privilegia el mostrar una imagen de periodista independiente y hace lo posible por no hacer evidente que actúa por sus facturaciones.
 
El escenario político económico en el Perú no es el mismo de la década de los 90 en el que el SIN compraba líneas editoriales de medios, Gorriti lo explica así:
 
Quizá no sea justo echarle la culpa de todo al SIN, pero en este proceso jugó un rol protagónico. La oleada masiva de dudosas concesiones y privatizaciones creó, en la gama informativa, nuevas categorías de empleo en las corporaciones: manejadores de imagen, estrategas de comunicación, relacionistas públicos (a veces igualmente privados), con varias especialidades. Una de las más cotizadas fue la prevención de ataques y denuncias en los medios; otra fue la creación de agenda informativa favorable. [p. 14-15]
 
La perspectiva de las Unidades de Información.
El acercamiento al escándalo de los Petroaudios tiene la perspectiva de la comparación del tipo de información que las unidades de información controlan y difunden y la correspondiente evaluación de fuentes de información empleadas para gestionar una unidad de información adscrita a empresas en ambientes altamente competitivos.
 
La información privilegiada puede generar enormes ganancias económicas. La información es privilegiada cuando se puede anticipar en base a ésta información un suceso extraordinario que afecte a las empresas listadas en la Bolsa de Valores, por ejemplo, tales como fusión de empresas, crisis financieras, innovaciones tecnológicas, etc. y que constituyan una ventaja desleal con respecto a otros inversionistas. Este uso indebido de información privilegiada se encuentra prohibido por ley.
 
Recientemente se ha conocido el caso de un gerente de cartera de un fondo de inversión de alto riesgo detenido en EEUU por usar información privilegiada. En la imagen se le aprecia esposado y escoltado por la policía de New York. http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/us/6671870.html     

Este tipo de información privilegiada no se encuentra en las bibliotecas.
Las bibliotecas están conformadas por repositorios de documentos que se ubican en la contraparte del escenario planteado por el escándalo de los Petroaudios. La labor bibliotecaria trata de fomentar la transparencia informativa y la socialización de la información, conceptos que forman parte de la teoría de libre información, que constituye una expresión de los principios y valores del Estado liberal.
Siendo la biblioteca por naturaleza un espacio de facilitación y difusión de ideas y conocimiento, podemos concluir que las bibliotecas poseen y difunden información que ha perdido su carácter de privilegio para unos pocos y por lo tanto su valor económico requiere potenciación.
 
En base a la teoría del valor agregado se han desarrollado servicios de información que agregan valor transformando los datos sueltos e inconexos en información agregada y conocimiento e inteligencia en base al análisis de la información obtenida. A esto se le ha denominado información ambiental.
 
Fuentes de información ambiental.
Alfons Cornella (1994) presenta un modelo general de necesidades de información ambiental de una empresa, basado en un modelo originalmente ideado por Laudon y Laudon.
 
El libro de Cornella constituye ya un clásico en la gestión de recursos de información, y nos clarifica la importancia de elaborar mecanismos de seguimiento de fuentes de información externas a la empresa necesarias para analizar y llegar a la inteligencia para la toma de decisiones. Cornella es citado por la mayoría de estudiosos que desarrollan la inteligencia competitiva en las organizaciones.
 
La inteligencia competitiva es definida por Bernhardt (1994) como:
“un proceso analítico que transforma datos desagregados de los competidores, industria y mercado, hacia conocimientos aplicables a nivel estratégico, relacionados con las capacidades, intenciones, desempeño y posición de los competidores”
 
Pero toda definición tiene su acento, por lo que es necesario precisar las diferencias de acuerdo a las experiencias y las posibles confusiones con espionaje y ausencia de ética. Antonio Muñoz (2003) cita a Sawka en su definición de inteligencia competitiva:
“es un sistema de recogida legal y ético, y de análisis de la información de fuentes formales e informales para la toma de decisiones concerniente a estrategias de los competidores, tendencias de sectores emergentes, y amenazas potenciales.”
 
Información, empresas y competitividad
La novedad del escándalo de los Petroaudios no ha sido la denuncia de las actividades de interceptación telefónica, ni la presencia de políticos y miembros de las fuerzas armadas. La novedad lo constituye la privatización de actividades ilícitas de violación de las comunicaciones y el mercado empresarial de información privilegiada.
 
De acuerdo a Jáuregui Bereciartu (1989), en la práctica, la información, en lugar de un derecho, se constituye en un factor de poder a través de la mutua interrelación dialéctica entre el poder político y los medios de comunicación.
 
En una democracia imperfecta tenemos libertad de informar pero es cuestionable en la realidad nuestro derecho a la información.
 
Esfuerzos realizados en varios países con respecto a la transparencia de la información generada por organismos de carácter público originaron normas legales que en el Perú se expresa en la Ley 27806, Ley de Transparencia y Acceso a la Información pública.
 
Para garantizar la libertad de informar existe un requisito: que no exista censura previa, pero, para garantizar el derecho a la información se requiere una cultura opuesta a la cultura del secreto basada en una  prensa libre, lo cual tiene que ver con la libertad de empresa pero que se complica con la existencia de consorcios que significan concentración de medios de información.
 
Esta misma concentración de medios ha sido facilitada por el desarrollo tecnológico y lo apreciamos también en la oferta de bases de datos comerciales que tiene gran concentración en la oferta por parte de poderosas editoriales y proveedores de información que monopolizan el sector.
 
El crecimiento de los flujos de información es una buena señal en cuanto significan mayores oportunidades de selección individual para informarse, pero la concentración de medios que obedecen a intereses particulares [léase pérdida de independencia y objetividad] y no sociales crean la sensación que nos informamos cuando en realidad nos informan de acuerdo y a conveniencia de esos intereses.
 
Jorge Bruce (2009) nos explica la forma como han actuado los medios de información frente al escándalo de los Petroaudios:
“Pero ya se ha visto cómo en esta época, a diferencia de los vladivideos que derribaron al régimen mafioso del fujimontesinismo, los involucrados saben neutralizar mejor el peligro. Antes se evitaba que saliera a la luz. Ahora cuentan con una red de magistrados, políticos y periodistas dedicados a desactivar bombas mediáticas.”
 
En este entorno se impone una pregunta lógica de rentabilidad empresarial: ¿qué hacemos en las empresas privadas organizando sistemas de información sofisticados en su implementación y costosos en su mantenimiento si es más práctico y redituable contratar a un ex alto ejecutivo de un organismo gubernamental con contactos que permitan obtener información privilegiada? O, cediendo a la tentación y traspasando toda barrera ética, comprar información ilícitamente obtenida sobre nuestra competencia a espías chuponeadores.
 
Felizmente aún nos escandalizamos y reaccionamos ante este tipo de acciones, sin dejar de reconocer que consultamos y evaluamos las fuentes de información con mayores criterios de rigurosidad.
 
El archivo Mitrokhin
En esta trama de espías, conspiraciones e información con inmenso valor económico y político recordamos la historia del archivero de la KGB Vasilii Nikitich Mitrokhin, encargado de procesar y custodiar documentos conteniendo información enviada por espías de la ex URSS que operaban en EEUU, Europa, Asia, Africa y Oceanía. Consciente del poder que tenía en sus manos sacaba en sus zapatos primero, luego en su chaqueta, documentos para realizar copias por varios años hasta que el régimen comunista terminó, llegando a reunir 25,000 páginas que vendió al MI6, servicio secreto británico, a cambio de asilo, una nueva identidad y asistencia económica para él y su familia.
La historia del “archivo Mitrokhin” se puede leer en:
 
Referencias
 
Bernhardt, D. (1994), “I want it fast, factual, actionable-Tailoring competitive intelligence to executives’needs”, Long Range Planning, Vol.27, No.1, p.13. Citado por  Rodríguez Salvador, Marisela y Pere Escorsa Castells. De la información a la inteligencia tecnológica: un avance estratégico. Recuperado de: http://www.innred.net/iber/Eventos/1997/C97_13.htm [Visitado el 18/10/09]
 
Bruce, Jorge (2009). “Petroaullidos”. La República, domingo 11 de octubre de 2009. Recuperado de: http://www.larepublica.pe/node/224111    [Visitado el 15/10/09]
 
Cornella, Alfons (1994) Los recursos de información: ventaja competitiva de las empresas. Madrid: McGraw-Hill, ESADE. 182 p. Serie McGraw-Hill de Management
 
Fernández, Rodrigo. Vasili Mitrojin, espía, ex jefe de los archivos de la KGB: Obituario. Recuperado de El País, 30 de enero de 2004.
 
Gorriti, Gustavo (2009). Petroaudios. Lima: Planeta. 125 p.
 
Jáuregui Bereciartu, Gurutz. (1989) “Medios de información y poder: el control de los flujos de información”. Reis: Revista española de investigaciones sociológicas, Nº 48, 1989 , p. 91-115  Recuperado de: http://www.reis.cis.es/REISWeb/PDF/REIS_048_06.pdf  [Visitado el 16/10/09]
 
Marguch, Juan. “Vasili Nikitich Mitrojin, archivero”. Recuperado de: Mundo SGM Foros de historia militar http://www.mundosgm.com/smf/index.php?topic=1412.0  [Visitado el 17/10/09]
 
Neumeister, Larry y Candice Choi. “EEUU: multimillonario detenido por usar información privilegiada”. The Associated Press. 16 de octubre de 2009. Recuperado de: http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/us/6671870.html [Visitado el 17/10/09]
 
Sawka, K. (1996) Demystifing business intelligence. http://www.tfg.com/pubs/docs [Consulta: 2 marzo, 2002]. Citado por Antonio Muñoz Cañavate. Sistemas de información en las empresas [on line]. “Hipertext.net”, núm. 1, 2003. http://www.hipertext.net/web/pag251.htm [Visitado el 16/10/09]
La Biblioteca Nacional: una historia de amor y la mímesis de un maestro
Oct 12th, 2009 by ocorzo

Nelly Mac Kee de Maurial


La historia se inicia cuando el investigador acude en busca de información a la sala especializada del antiguo local de la Biblioteca Nacional a la que el personaje narrador describe como “un recinto amplio y poderoso, y del primer piso se subía por una noble escalinata; arriba, otra explanada, y al fondo a la derecha, un pasadizo, luego un barandal sobre un patio de naranjos que nos sonreía bajo el cielo húmedo” [p.10]

En el viejo local es atendido por una amable joven con quien –todavía no lo sabe- unirá su vida en el inmediato futuro: “La vida de las parejas quizá fluya tan naturalmente como el curso del día –nos dice el personaje narrador–. Se inicia por la mañana (o por una luz digna de la mañana), llega a un mediodía de madurez, y ojalá de plenitud, y vuelve a extenderse por la plácida tarde, primero amarilla y luego rojiza (¿habrá también pasiones amarillas o rojizas?), hasta que sobreviene la noche del sueño o del tajo final” [p.1]

Se trata de la novela Huérfano de mujer[1]  de Carlos Eduardo Zavaleta y -nos atrevemos a suponer- escrita como catarsis para recuperarse del cruel “tajo final” con el que la muerte le arrebató a su esposa, la distinguida bibliotecóloga Rosa Ugarte, recordada por su exquisita cultura, calidades artísticas y fineza de espíritu. Ella trabajaba en realidad en la Sala de Investigaciones de la Biblioteca Nacional y en ese escenario se inició su relación con el personaje narrador de la novela, quien dice de la joven que lo atendía, “no sólo tenía una luz en sus ojos pardos y verdes, no sólo era pálida y saludable al mismo tiempo, y tenía labios muy delgados, sino olía bien y su voz grata se apagaba, a fin de no molestar a los demás lectores” [p.11]

La narración se inicia a mediados del siglo XX y transcurre en el espacio urbano de Lima y Miraflores, salvo los viajes por Europa y el Cusco, que son tocados tangencialmente. Ella lo guía, en sus primeros paseos por “calles, templos y casonas” del centro de la ciudad, testigos de nuestra historia colonial y republicana, aunque la zona “ajena y adusta” [p. 13] que no acaba de gustarle le parece enferma e inhóspita porque “el cielo es una herejía sin el azul de su niñez y la vaguedad blanca lo aburría progresivamente” [p.3], neblina que contrasta con los paisajes del Ande impresos en sus retinas.

Sin embargo, en contraste, el yo narrador se complace en compartir con el lector su visión del mar insondable e ilimitado, cuando lleva a Rosa a los balnearios: “el mar estaba ahí, visto abajo desde el acantilado, y su piel era de otra clase de luz, y las olas se creaban en una sucesión de líneas, surcos, lomos, que pronto ya eran alfombras blancas de espuma, y ahora renacían, corrían en puntillas, y de nuevo se extendían las alfombras blancas hacia la playa, hacia nosotros, que flotábamos encima del abismo, una y otra vez. en una sola mirada plácida e hipnótica” [p. 25]

Al personaje narrador le disgusta la población que observa en la ciudad “Millares de transeúntes mayormente pobres, sin saco ni corbata y con camisetas casi transparentes, y con una sola clase de ´blue jean´, para democratizar aún más la pobreza, y en fin, con unmodelo único de zapatillas“. [p. 24]

Después de un viaje de estudios del narrador que se ausenta por dos años, se produce la boda: “vivían en lo que parecía una isla, o una nube, o un barrio pequeño, pero ya inserto en la nueva época, y ahí mientras la gran ciudad sufría brotes de salvajismo a fines del siglo XX, ellos resistieron porque estaban juntos, porque apenas libres de trabajo oficial, volvían a trabajar gustosamente para sí mismos, y porque esa vida compartida duraba y crecía…” [p. 73]

 

Luego del relato de las peripecias familiares y la historia de la vida de la pareja nos sorprende la enfermedad y el dolor sufrido por Rosa y su muerte que provoca al personaje narrador, profundo sufrimiento. Ya resignado dice: “… veo y pienso en ella, en una muchacha cuya luz seguí por las calles nubladas de Lima y que semanalmente celebro en medio de un arco iris” [p. 107]

En todo el relato la imagen de un maestro sabio y noble llamado don Javier, impone su presencia. La similitud del personaje con el doctor Raúl Porras Barrenechea es innegable y consideramos que en la novela se rinde homenaje a la actitud permanente de nuestro insigne historiador por iniciar a sus discípulos en la investigación y encender el amor por el Perú a través del conocimiento de su historia, además de ayudarlos a solucionar sus problemas materiales en el plano amical. No en vano también Mario Vargas Llosa cuenta en su novela La tía Julia y el escribidor, cómo lo ayudó el doctor Raúl Porras Barrenechea, cuando a raíz de su prematura boda le consigue una serie de trabajos para sostener su hogar.

El personaje narrador conoció a don Javier en una excursión a Ocopa y había quedado impactado por sus conocimientos y benevolencia. Por su parte el protagonista conquistó al grupo de excursionistas limeños recitando en quechua y español poemas traducidos por Vienrich.

El maestro, don Javier, está dispuesto a donar su biblioteca compuesta por valioso material recopilado en sus viajes a lo largo de toda su vida; es Rosa en la ficción quien lo anima a que sea la Biblioteca Nacional y no la Universidad de San Marcos, la depositaria de la importante colección y es ella la que organiza los materiales para su entrega.

No es dable en este espacio referirnos a otros elementos de la narración sino circunscribirnos –en esta historia de amor– a destacar la presencia de nuestra Biblioteca Nacional en la novela, presencia que por lo demás es escenario de hechos que se aproximan a la realidad produciéndose el efecto de mímesis.

Al final, el protagonista, ya algo recuperado, participa en una reunión con el maestro y algunos discípulos. “–Bueno muchachos– [dice el maestro], esta es una ocasión especial… y me complace el que él y yo juntos les anunciemos lo que planeamos hace tiempo y que, por fin, se va cumpliendo. Ya hemos entregado la parte principal de mi biblioteca a la Nacional –los discípulos gritan, aplauden y beben y debo subrayar que fue Rosa … quien depuró y firmó el catálogo final” –las voces gritan ¡Bien Rosa!, ¡Gracias Rosa! A continuación el maestro anuncia sus planes de hacer de su casa un centro cultural para lo cual ya han hecho grandes avances. La reunión termina con una risotada enorme, avasalladora, pegajosa, incontenible, feliz, que hace tambalear a varios de ellos y Claudio –que así se llama el protagonista y narrador de la historia– poco a poco sucumbe a esa alegría y piensa: “Si Rosa hubiese estado se hubiese reído y quizá aún tambaleado por esa alegría inexplicable. [p. 109]

Y con una carcajada y los deseos de Rosa cumplidos, respecto a la Biblioteca Nacional, termina esta tierna historia envuelta por la fantasía, como corresponde a una obra literaria que recrea metafóricamente vivencias profundas inspiradas por la realidad.

Colofón.- Efectivamente, existe un espacio dedicado a la colección que el doctor Raúl Porras Barrenechea donó a la Biblioteca Nacional y que por efecto testamentario, fue entregada, a inicios de la década del 60, a través de una Junta de albaceas, previo inventario realizado por bibliotecarios enviados por el doctor Cristóbal de Losada y Puga, en ese entonces director. Ubicada anteriormente en la sala de investigaciones del local antiguo de la Biblioteca Nacional, la colección comprende libros, documentos, periódicos y revistas y objetos personales de nuestro notable historiador. La mudanza a la nueva sede de la Biblioteca Nacional, ha dado lugar a que se instale una pequeña sala dedicada al donante e inaugurada el 2007, en la que se exhiben fotografías, condecoraciones, medallas, en fin, honores recibidos por el doctor Porras. La colección, sin desmembrarse, se ha ubicado en el depósito de la Sala de Investigadores y su acceso se brinda en la misma sala.

Por otro lado, la casa del doctor Porras Barrenechea fue entregada a la Universidad Nacional de San Marcos, por voluntad de su dueño y en ella se ha constituido en Centro de altos estudios y de investigaciones peruanas de esa universidad. En el Instituto Porras, como familiarmente se le llama, se ha conformado una biblioteca nutrida por la donación constante de colecciones de intelectuales notables y en el que se realizan actividades culturales. Los hechos en mención se produjeron varias décadas antes del fallecimiento de nuestra bienamada colega, pero no dudamos que siendo testigo de ello y, dada su cercanía al doctor Porras, esta donación le produjo una inmensa alegría.

 

[1] Zavaleta, Carlos Eduardo. Huérfano de mujer. Lima: Alfaguara, 2008

 

 

 

 

 

 

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